Llevo días muy nerviosa. No tengo a donde ir, no tengo sobre quien vomitar. Y bueno, supongo internet lo pone fácil. También están ellas dos, me sorprende la capacidad que tenemos para hablar, para abrirnos, para contar lo qué nos pasa. Todas estamos igual de frustradas, y ellas son mi casa, así como yo la suya.
Llevo esperando toda mi vida el día en que pase, que todo pase... No sé si debo decir que todo pase o que pase algo. El momento del cambio. Pero... es cierto que ese cambio que nos venden existe? Minuto a minuto estoy contenta, pero semana a semana me encuentro vacía, no pasa nada conmigo. No pasa lo que quiero que pase. Y esque este año sólo me he sentido afortunada durante cinco horas. He sentido el momento del cambio, el momento de la suerte del que todos hablan, pero se ha ido... se fue tal como vino. Maldito tiempo, maldita fugacidad.
martes, 20 de diciembre de 2011
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